No necesité de tus besos ni tampoco tocarte, porque con solo escucharte ya me había enamorado.

Fue como si en mi alma se diera un amanecer, como si en una tierra árida empezara a llover.

Tu voz y tus ideas combinan tan bien, como si tu voz fuera agua y tus ideas, café.

Me he enamorado de tu forma de ser, porque eres el tipo de persona que siempre deseé conocer.

Comentarios